Aquelarre pseudoecuménico en puerta

    



     Entre este miércoles 14 y el jueves 15, fiestas tradicionales de Exaltación de la Santa Cruz y de Nuestra Señora de los Dolores o Co-Redentora -nada menos-, se desarrollará el VII Congreso de Líderes de Religiones Mundiales y Tradicionales (sic). El encuentro tendrá lugar en la rebautizada capital de Kazajstán, Nursultán (ex Astaná), llamada así en honor al nombre de pila del dictador que gobernó esa ex-república soviética de 1990 a 2019.

   Nos parece prudente aclarar que esta reunión probablemente se parezca más al título de esta entrada que a otra cosa.

    Obviamente, el papa Francisco I tomará parte de la cita. Fuera de ésta, se especula que cruce un apretón de manos y unas palabras con el dictador chino, Xi Jinping, quien se hallará esta semana en esa ciudad, una de las más frías capitales del mundo, en visita de Estado.

    Nursultán se presenta como una urbe remozada y modernosa, plagada de edificios típicos de un eclecticismo digno del NOM, orden al cual el renunciado dictador sirvió y suscribió a pie juntillas. 

    El renombrado arquitecto inglés Norman Foster, a través de su estudio Foster & Partners, fue encargado de diseñar varios de los sitios destacados de la entonces Astaná. Construcciones reveladoras del sincretismo religioso más cruel y de la línea filomasónica más pura y dura. 

    Se recuerda que Foster, además, tuvo a su cargo el proyecto de la sede del GCBA, pensada para el Banco Ciudad, de Buenos Aires.

    Francisco I, arzobispo de Buenos Aires cuando aún no portaba ese real nombre devenido en papal y era conocido a secas como Jorge Mario Bergoglio, es probable que se sienta muy a gusto entre paredes pensadas por Foster y sus adláteres. Después de su nefasto viaje a Canadá, es de esperar que el romano pontífice deleite a la grey, durante su estadía en dicha ciudad y casi seguramente a bordo del avión de regreso a Fiumicino,  con sus habituales peroratas. Dios dirá.

   Como cierre, una muestra de la mente de Foster: el Palacio de la Paz y la Reconciliación, símbolo de la conciliación entre las culturas y religiones del país. Un país mayoritariamente musulmán, con 1% de católicos y la reconocida actividad del conservador obispo Mons. Athanasius Schneider, auxiliar de Astaná.

    Dejamos a criterio de nuestros sesudos lectores, de buen saber y entender, la imagen.

 




    

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